Tlatelolco: una experiencia pionera en la América Latina y el Caribe
- Emily Puisseaux Moreno
- Jan 19
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Este 14 de febrero, se celebra el 58º aniversario de la apertura a la firma del Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe; comúnmente conocido como Tratado de “Tlatelolco” (otrora sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México). A través de su texto, se estableció la primera Zona Libre de Armas Nucleares (ZLAN) en una región densamente poblada del planeta. En palabras del ex Secretario General de las Naciones Unidas, U-Thant, el Tratado de Tlatelolco fue resultado de la “suficiente dedicación y la necesaria voluntad política” de sus Partes (1969).

El acuerdo busca asegurar la ausencia de armas nucleares en la región; contribuir a la no proliferación nuclear; promover el desarme general y completo; y utilizar exclusivamente con fines pacíficos el material y las instituciones nucleares. Constituye un rechazo histórico de la región al empleo de las armas nucleares como garantes de la seguridad internacional. En la actualidad, los 33 Estados de América Latina y el Caribe son signatarios del Tratado, y México es su depositario. Es oportuno destacar que, el diplomático Alfonso García Robles fue el primer mexicano en recibir el Premio Nobel de la Paz (1982), por su liderazgo en el proceso de negociación del Tratado.
Con el propósito de darle seguimiento a la aplicación de sus disposiciones, se creó el Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina yel Caribe (OPANAL), con sede en la Ciudad de México. El mismo contribuye afacilitar los espacios de intercambio de información y concertación entre lospaíses de la región y, a la par, constituye un importante interlocutor con los Estados que forman parte de otras ZLAN.
Además, como parte de la contribución de OPANAL a la educación en temas dedesarme y no proliferación nuclear, el Organismo desarrolla anualmente unPrograma de Pasantías en su Secretaría con el fin de proporcionar oportunidadesde experiencia laboral a jóvenes diplomáticos y/o estudiantes de licenciatura yposgrado interesados en el campo nuclear. Asimismo, desde el pasado año, sedecidió instituir el Premio “Antonio Augusto Cançado Trindade de DesarmeNuclear y No Proliferación”, en reconocimiento a una destacada obra académicaen el campo del desarme nuclear y la no proliferación. En 2016, el Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa“Memoria del Mundo” de la Organización de Naciones Unidas para la Cultura, lasCiencias y la Educación (UNESCO), incorporó el Tratado de Tlatelolco a sucolección, por ser considerado patrimonio documental de valor mundial.
Para las juventudes, la experiencia de Tlatelolco representa el énfasis de laspreocupaciones de la región latinoamericana y caribeña en temas de seguridad, yel compromiso de las generaciones precedentes con llegar a las veniderasrelaciones basadas en la paz y el respeto mutuo. El poder altamente destructivode las armas nucleares, con la capacidad suficiente para acabar con la vida en laTierra, ha inspirado la labor de hombres y mujeres que han dedicado susesfuerzos a visibilizar la necesidad de la proscripción de este armamento. Enconsecuencia, la fecha presente debe servir para ratificar nuestras aspiraciones de que un mundo mejor, y sin armas, es aún posible.



